Ricky Martin:
¿Nuestro Nuevo Payasito de la Tele?
por Dracón

Recientemente Ricky Martín celebró exitosamente varios conciertos en Puerto Rico. En la mayoría de los medios de comunicación se destacó que la producción había sido de calidad y que se podía percibir una mayor madurez en el cantante.
Hasta ahí todo va bien, lo que nos sorprende es que todavía en nuestro país exista una masa que piense que las figuras publicas deben ser en cierto modo hipócritas y no expresar lo que sienten.
Nos referimos a la estupidez creada por que durante la interpretación de la canción “Asignatura Pendiente”, Ricky al decir la línea “tengo una foto con Bush” sacara el dedo mientras se proyectaba una foto de él con el flamante Presidente, fotografía tomada hace varios años. ¡Wow que ofensa al monje Bush! ¿Cómo es posible que a una persona tan “honorable” se le saque el dedo?
Ricky le sacó el dedo al mismo que ha provocado la muerte de cientos de soldados norteamericanos(incluyendo boricuas), miles de civiles de Irak, ha ordenado el derrumbe de monumentos históricos de ese país y peor aún notificó que enviarán más tropas a medio oriente, y todo por el dichoso control del petróleo.
No podemos ser más papistas que el Papa. Ricky no le sacó el dedo a la Madre Teresa de Calcuta, quien dedicó su vida velando por el bienestar de los pobres. Tampoco le sacó el dedo a una foto de Gandhi, ni de Malcom X, Martin Luther King, o de tantos hombres que creyeron y lucharon por un ideal. Pero no por cualquier ideal, creyeron en la igualdad de todo ser humano, en el desarrollo de los países basándose en el respeto a los demás. A esos, estoy seguro que Ricky les hubiese expresado sus respetos.
Ya dejemos a un lado la mentalidad infantil y estúpida de que toda figura pública y del espectáculo y entretenimiento debe cuidar sus actos por que son ejemplos para el resto de la población especialmente los NIÑOS, ¿que carajo es eso? En todo caso eso se da en personas que se ganan el dinero directamente por los niños, entiéndase María Chuzema, Ronald McDonalds, etc. Pero esperar que Ricky Martín se tenga que comportar como si fuera Remi, Cepillin o Titi Chagua es absurdo. En esto si deberíamos emular a la mayoría de los norteamericanos, ellos no esperan otra cosa de las figuras del entretenimiento que no sea que los entretengan y nada más. Los únicos que deberían ser ejemplos para los niños son sus padres, de ellos es esa responsabilidad de nadie más. ¿Desde cuándo y quién dijo que una figura pública DEBE ser ejemplo para los niños y la comunidad en general?, esa idea es absurda e irresponsable. Eso sí, si fuera algo que deberíamos tomar de ejemplo y tratar de categorizarlo entre negativo o positivo yo diría que fue un acto positivo. Nos muestra que no debemos estar de acuerdo ni soportar algo malo porque viene de una persona con poder, en este caso Bush. Nos enseña a no ser sumisos ante el abuso, nos enseña a no ser apáticos ante un problema mundial, nos enseña que tenemos el poder de expresarnos como sea ante la maldad y la avaricia imperialista que representa el gobierno de George W. Bush. Nos muestra que no por ser figura pública dentro del mundo del entretenimiento debemos entretener y ya, no abrir la boca y si la abren que sea solo para decirles a los niños que respeten a Papi y a Mami y que se cepillen bien los dientes antes de dormir. Es estúpido e irreal , sí, hay dos o tres hipócritas por ahí que cuando se expresan y se molestan dos o tres por lo que dijo rápido hacen conferencias de prensa para pedir perdón por expresarse, pedir perdón por ser ellos, ejemplo: Don Omar.
En vez de estar quejándose por el dedo de Ricky, deberían hacerlo por los robos que cuatrienio tras cuatrienio se están dando en el Departamento de Educación, por el maltrato a los menores, mujeres y envejecientes, por las mierdas de servicios que le ofrecen a los pacientes de VIH/Sida, por el estado de nuestras carreteras, por las porquerías de medidas que presentan los legisladores en el Capitolio, etc. Eso sí amerita de nuestra atención. Pero no, solo sabemos encontrar que son abominaciones cosas triviales, pero en cuanto los problemas verdaderos que realmente nos afectan como pueblo no, eso no, solo sabemos quejarnos y quejarnos y seguimos con la mentalidad de niños de quejarnos y patalear pero al final hacemos lo que nos dicen y nos dictan los políticos aunque no nos guste o no nos convenga.